Refundación de Juan de Garay (1580)

 

Casi medio siglo después, Juan de Garay, enviado desde Asunción, realizó la segunda y definitiva fundación de la ciudad el 11 de junio de 1580. Le otorgó el nombre oficial de Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Aire. Garay organizó la ciudad siguiendo el modelo colonial español: una plaza central rodeada por edificios públicos y solares asignados a los pobladores. Este trazado urbano en forma de damero (cuadrícula) aún define gran parte del centro histórico.

 


Organización política y social

 

Desde sus inicios, Buenos Aires fue administrada por un cabildo, institución que representaba la autoridad local. La sociedad estaba jerarquizada: en la cima se encontraban los españoles peninsulares y criollos, seguidos por mestizos, indígenas y africanos esclavizados, que realizaban trabajos domésticos o rurales. La religión católica tuvo un papel central en la vida cotidiana y en la educación.
 

Economía y comercio

 

Durante los siglos XVI y XVII, Buenos Aires tuvo un desarrollo económico limitado, ya que el comercio oficial debía pasar por el puerto de Lima. Esto generó una economía paralela basada en el contrabando, especialmente de cueros, plata y esclavos africanos. Con el tiempo, el puerto porteño se volvió un punto clave para el intercambio entre Europa y el interior del continente.

 


Capital del Virreinato del Río de la Plata (1776)

 

En 1776, la Corona española creó el Virreinato del Río de la Plata para mejorar la administración y defensa de sus territorios en el sur de América. Buenos Aires fue designada capital, lo que impulsó su crecimiento económico, urbano y cultural. Llegaron funcionarios, comerciantes y soldados, se abrieron escuelas y se construyeron edificios públicos, consolidando a la ciudad como el centro más dinámico del virreinato.